miércoles, 14 de octubre de 2009

Muerto


Y sí... me declaro muerto, ya no hay más esperanza ni nada ni nadie por quién luchar.
Estoy muerto para el mundo, o el mundo me olvidó simplemente; Es mejor estar muerto que vivo, prefiero eso a seguir con este tormento, pero aunque sé que existe una mínima esperanza, aún así me cuesta continuar.

Estoy tan triste que estoy ciego, detesto de ver a mis antiguos conocidos como gozan de sus vidas mientras yo me pudro en este mundo. No puedo continuar así, pero últimamente me gusta sufrir, ahora mismo escucho la canción que me hace sentir muy mal... Me hace sentir tan pero tan mal, pero aún así me gusta, sé que es una contradicción, pero tal vez es lo único que conozco, el sufrir, desde muy niño siempre fué así, y no creo que cambie.

Dejé el colegio para poder arreglar mi situación que creo que es desesperada, pero no hay cambios... Ya han pasado meses y no pasa nada, en fin, creo que estoy consumido, estoy roto.

La anorexia cada día me mata, empecé con esto no hace mucho, por voluntad propia, en realidad, no sabía en lo que estaba hasta que empecé a no comer, y me di cuenta de que era parte de ese gran número de gente acomplejada por algo superficial, pero que me aqueja mucho. Quiero gustarle al resto y principalmente a mí. Odio romper espejos cada ves que me veo, odio mi cara y todo mi ser, odio este sentimiento de culpa, odio cambiar de estado de animo, tal vez sea una bipolaridad, pero esto va demasiado mal, ya son años así, dudo que ir al psiquiatra me ayude en algo. Siento que mis padres me mandan en ir solo para quitarse el peso de mí, pero en el fondo están cansados, y los entiendo perfectamente, quién no estaría "arto" de un tipo como yo.

Solo quiero llorar mucho, todo el día, y sufrir, como dije, me gusta, pero a la ves no.

No espero que alguien lea esto, pero me siento un poco mejor al escribir, tal vez en años más tardes, si es que me recupero de mi situación, me ría de esto, pero tal vez no, tal vez no hay salida para mí, tal vez siga encerrado en estas cuatro paredes más meses, meses y meses... Como siempre ha sido.

Oculto mi imagen física, a través de maquillaje muy claro, siempre uso una piel muy blanca, y lentes de contacto muy azules, cabello negro y labios rojizos, muchos dirán; - Es gay, es un amanerado, es un raro-. Pero para mí es el escudo perfecto, en el que no penetra nadie, en el que soy ese ser hermoso y perfecto, en el que todos miran en la calle como el "chico perfecto" el que demuestra mucha seguridad, casi soberbia, y vanalidad; El tipo de chico que todos aspiran a ser, o bien algunos o solo yo, o nadie. El chico perfecto para mí, el chico que muestra fuerza y desplante hasta en el caminar, pero por dentro de su pequeño ser esta marchito, muerto, infeliz, amargado, e inseguro.

Espero mejorar, pero la verdad no creo. Todo en mí es una invención, todo, hasta las sonrisas supuestamente naturales y felices.

Me parte el alma de recordar cuando mi padre me golpeaba y mi madre me entregaba en bandeja para eso, odio recordar su cara inexpresiva creyendo hacer lo correcto, me mata recordar la sonrisa de mi padre cuando me golpeaba hasta aburrirse y luego de ver su descaro de decir que me quería y me abrazaba. Yo en mí estado después de los golpes solo buscaba refugio aunque fuera en él. Tenía miedo siempre miedo de ver mi cara asquerosa en el espejo y llorar por ser feo, inútil, estúpido. Me atormenta de ver a ese niño (yo) y/o recordar cuando me golpeaban, cuando mis compañeros de básica me insultaban hasta hacerme llorar, hasta que mi profesora llamaba a mis padres por mi supuesto mal comportamiento, y luego este supuestamente cansado después del trabajo me golpeaba, y no me escuchaba.

Quisiera que alguien me explicara todo lo sucedido en el maldito pasado, quisiera que me explicaran el porque supuestamente me tomó el "diablo" hasta sufrir lo insufrible por las noches, y que la gente pensara que estaba poseído, mientras la iglesia a la cual fuí me quitó el demonio, lo extraño que luego de esa ves en mi casa nunca volvió a pasar algo semejante y con tanta brutalidad, admito que a veces suelo despertar en la noche y encontrarme que me estoy quemando físicamente y psicológicamente, a veces pienso que me dió un cuadro de esquizofrenia en la niñez, pero aún así no se que sucedió. Nadie encontraba explicación a lo sucedido, me hipnotizaron, me dieron pastillas muy fuertes (de las cuales me tomaba más para que no me llegara eso de nuevo), fuí a distintos médicos pero nadie encontró nada inusual en mí, nadie tenía explicación. Tal vez Dios existe y me ayudo, pero ahora siento que ni eso tengo. No creo en nada.

Odio recordar mi casa quemándose, por causa mía, odio recordar el sufrimiento de mi hermana al ver su desesperación por ver lo mismo que yo, odio recordar que sufrió lo mismo o más que yo (en la niñez), odio no controlarme y tener ese odio retenido y explotarlo con quién sea, odio esos impulsos y esas crisis que me hacen auto agredirme (cortarme los brazos) desde muy chico, pero admito que me hace sentir mejor, mucho mejor, odio pensar que me da vergüenza hasta contestar un teléfono, todo porque decían que tenía voz de niña, o cuando mi padre me dijo que sus trabajadores decían que mi voz al contestar parecía de niña y él me lo sacaba en cara, y se burlaban y avergonzaban de mí, ya no tengo esperanza de una real y verdadera "tregua" con él, pero sí espero que algún día él y mi madre paguen por todo el sufrimiento que me han hecho pasar.

No puedo estar más dolido hoy... Pero estoy tranquilo y calmado. Tanto así que estoy anonadado. Tengo 17 años, es algo triste ver sujetos así a corta edad.

1 comentario:

  1. ES MUY BONITA LA HISTORIA LA VERDAD ME HA LLENADO MUCHO, SOY NUEVA EN ESTO TAMBIEN HE CREADO UN BLOG DONDE ESTOY ESCRIBIENDO UNA HISTORIA.
    http://enternidad.blogspot.com/
    saludos desde valencia

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